Una medallita para Virgilio y otra para Peña Nieto

Luego de que Enrique Peña Nieto (o, como diría Chumel Torres, Licenciado Presidente don Enrique Peña Nieto) supiera que la gente no le aplaude, las cosas se ponen un poquito más ridículas. Y es que sigue sin entender. Pero este acto de circo parece tan bueno que hasta puede merecer aplauso . . . y una medallita (aunque no es lo que busque).

Un gran actor ha sido Virgilio Andrade, quien fue nombrado por Peña Nieto como secretario de la Función Pública. Hasta ahorita no ha investigado nada. Bueno, no ha investigado nada de la casa de Las Lomas, pero sí de los recortes que tendrán que hacer por eso del recorte de presupuesto. Hay prioridades, señores. Pero regresando a lo otro, Virgilio quiere primero poner en marcha los reglamentos propuestos por Peña Nieto para evitar futuros conflictos de interés. Que mejor que iniciar con uno tan grande (sigan viendo como crece el asunto con Grupo Higa en el artículo publicado hoy en SinEmbargo.mx).

Para calmarnos un poquito, sí investigará. Antes de fin de año se concluirá la investigación. Primero se dijo que la investigación no incluiría las casas relacionadas con Peña Nieto, Angélica Rivera y Luis Videgaray. En otras palabras, no se iba a investigar nada de relevancia. Ahora, Virgilio sale con que la investigación irá a fondo “tope donde tope” y menciona que se darán a conocer los “resultados específicos de estos casos y no solo es la naturaleza de las casa sino de la relación”. ¿Será qué siempre sí investigará? ¿O ya encontraron manera de meter las casa y salir ilesos? Pues a ver si no se quita unos topes del camino (las casas) o se detiene en el primero. Cabe la posibilidad que, para la sorpresa de todos, sí tope donde tope.

Se culpará a alguien. Así, Peña y Virgilio, se podrán llevar medallitas, uno por su apertura y el otro por su gran trabajo que absuelve a Peña y Videgaray de toda culpa y la reparte por ahí. Sea como sea, la investigación tiene poca o nula credibilidad. Si el pueblo desconfía del gobierno, ¿por qué creería en una investigación del gobierno? ¿Vemos aquí otro acto de simulación? ¿Les damos medallita por esa también?

Y ahora Peña Nieto, quien no trabaja para colocarse medallitas.

Hablamos de una medallita en particular: opinión pública. Su popularidad ha bajo dramáticamente, pero él dice que el no trabaja para eso sino para que a México le vaya bien. ¿Si a México le fuera bien tendría bajos índices de popularidad? Peña trata de ofrecer otro discurso bonito que suene a que podemos ser su compa. Él no busca medallas sino una mejora en la calidad de vida de la población mexicana. ¿Si el pueblo notara una mejora en su calidad de vida tendría un bajo índice de popularidad?

Altos índices de popularidad no son un logro personal, mi querido tocayo. Son un reflejo del sentimiento de la gente. No es para que te sientas mejor. Es para que te des una idea de como el pueblo ve tu trabajo, tu proyecto de nación.

Buen intento de recuperación. Ahí pa’ la otra.

Tal vez The Economist sigue teniendo razón cuando opinó que Peña Nieto no entiende que no entiende.

Continúa el pleito Aristegui/MVS y ya no sé ni qué

El jueves por la noche, después de un intento fallido de conferencia de prensa en el Museo Memoria y Tolerancia por el montón de gente que apareció, Aristegui dio un mensaje vía Youtube. Luego de decir que quién sabe que le pasó a la Familia Vargas para actuar de la manera en que lo hicieron, pidió reunirse este lunes para poder dialogar y buscar recuperar el espacio perdido.

La respuesta de MVS es interesante. Ese mismo día en la noche, Felipe Chao (por que los Vargas no han dicho nada) convocó a la prensa para responder a Carmen Aristegui.

Después de una entrevista con Proceso donde Aristegui dijo que MVS le había pedido no pasar el reportaje de la mansión en Las Lomas porque se perdería su espacio, Chao sacó otro comunicado negando que esto fuera cierto apuntando al hecho de que discusiones sobre el reportaje tuvieron muchos minutos al aire.

Y aquí comienzan las preguntas. ¿Quién dice la verdad? ¿Por qué Chao usa un tono grosero y desafiante que poco lugar tiene en comunicados empresariales (al menos así lo pensaría yo)? ¿Por qué Aristegui y MVS sacan los trapitos al sol? ¿Qué acaso no hay mejor manera de hacerlo?

Pero vayamos al principio y veamos que es verdad. Carmen Aristegui anunció una alianza con Méxicoleaks a nombre de la Primera Emisión de MVS Noticias. ¿Es este un uso indebido de la marca? La única ocasión en que Aristegui mencionó a MVS uniéndose a Méxicoleaks como empresa es en la mala redacción del video en su canal de Youtube (si hay otra quisiera saberlo). Cuidadosamente, Aristegui mencionaba la unión de la Primera Emisión que lleva adjunto a su nombre MVS Noticias. Si Carmen tiene completo control editorial (no sé a que tanto se extiende) de su espacio, entonces puede ser que, como ella dice, no hay uso indebido de la marca.

Pero Aristegui constantemente contesta la pregunta de que si hubo un error o no diciendo porque apoya a Méxicoleaks. Eso es evadir la pregunta. Aquí no hablamos de si la plataforma es una buena idea. Hablamos de si ella tenía facultades para realizar la unión.

Ahora, el tono de Felipe Chao es increíble. El tono me lleva a pensar que hay algo detrás. Detrás de un tono indignado innecesariamente (como el de la Primera Dama cuando “explico” el tema de la casa blanca), se esconden muchas cosas.

Chao dice que Aristegui habló con Joaquín Vargas el día anterior a dar a conocer la unión con Méxicoleaks. Ella no mencionó nada, aunque había trabajado en esto por ocho meses. Si esto es cierto, y parece serlo, MVS tiene razón en molestarse.

La respuesta es lo que no tiene sentido. Chao, con una retórica tonta, dice que así como Aristegui hizo publico el asunto con Méxicoleaks, MVS respondió de la misma manera. ¿Cómo puede esto tener sentido? ¿Por qué una empresa atacaría a un empleado públicamente sin haber primero hablado con ese empleado? Tu no me avisaste; pues yo tampoco te aviso. ¡Son adultos, no niños!

Pero lo más importante es: el público quiere información. Desde el DF, Aristegui me ayudaba a mantenerme informado aquí en Lincoln, Nebraska. Gracias a su noticiero me enteraba de ciertos temas relevantes y me ofrecía la perspectiva de académicos como Denisse Dresser, Lorenzo Meyer y Sergio Aguayo, así como la información valiosa proporcionada por Dolia Estevez.

El pleito seguirá y espero que Aristegui recupere su espacio. Pero, ¿qué hacemos mientras esto se resuelve? Ya me cansé de noticias acerca de este caso. Quiero volver a escuchar interesantes perspectivas acerca de los sucesos más relevantes.

Si se trata de informar, hay que hacerlo. Si se trata solamente de recuperar un espacio para demostrar que sí se pudo, ya me perdieron.

Si se trata de informar, hay que encontrar otra manera de hacerlo mientras se recupera el espacio. No se trata de hacer menos la lucha de Aristegui. Se trata de la audiencia, del pueblo mexicano.

Necesitamos información y análisis, y aquí nomás parece haber pleito.

Por lo pronto me pregunto: ¿y ahora quién podrá ayudarnos?

Pregunta fácil: ¿pierde MVS o Aristegui?

Preocupa que MVS haya terminado su relación laboral con Carmen Aristegui. Si MVS y Aristegui no pudieron llegar a un acuerdo o si nunca se sentaron a platicar, no sé. Pero lo que sí sé es que esto estuvo muy raro. La forma en que algo tan insignificante se llevó a niveles ridículos es lo más preocupante. No tenía que haber sido así. Con los años de experiencia de la empresa MVS y de Aristegui, se pudo llegar a un acuerdo fácilmente. Pero todo apunta a que MVS no quería un acuerdo. Quería una excusa y la consiguió.

Estoy de acuerdo con los que dicen que Carmen Aristegui no debió utilizar la marca MVS para sumarse a Méxicoleaks. Aunque la plataforma mencionada señaló el apoyo de “Unidad Aristegui/MVS” y “El equipo de investigaciones especiales de Noticias MVS/Aristegui Noticias”, un video publicado en el canal de Youtube de Aristegui menciona que “Aristegui y MVS se suman a México Leaks”. Mientras que es obvio que las primeras menciones hacen alusión solamente al equipo de la primera emisión de MVS Noticias, el segundo incluye a MVS como empresa. Incluir a la empresa en esta iniciativa no está en manos de sus conductores, como fue expresado al día siguiente en los segmentos de anuncios comerciales. La solución me parece era muy sencilla (vean a Brozo para una carismática explicación del asunto). Hablar (teléfono, email, fax, cualquier manera) y pedir una aclaración ante la audiencia de que el equipo se sumaba a Méxicoleaks y no la empresa.

Pero así no fue. ¿Por qué? No lo sé.

En lugar de solucionar la situación de la manera más obvia y sencilla, MVS decide escribir y grabar (lo cual toma más tiempo que un fonazo o correo) un mensaje para deslindarse de Méxicoleaks y mandar, innecesariamente, una clase de advertencia, mas bien ataque, a los conductores que abusaron de la confianza de MVS. Aristegui, a quien no le queda de otra, dice en su noticiero que no sabe que pasa con este comunicado pero que ahí apareció y pide que no se trate de hacer un pleito donde no hay nada. Dice que no cuenten con ella.

Hay que ser claros, hasta aquí yo no veo censura. Veo algo extraño y fácilmente remediable.

Viene otro comunicado de MVS dándole la bienvenida a Méxicoleaks, aclarando que la nueva plataforma no es el problema sino el “abuso de confianza” de la conductora Carmen Aristegui (claro, sin mencionar nombres para hacer la situación aún más incómoda). Con esto viene el despido de Daniel Lizárraga e Irving Huerta, quienes fueron parte del equipo de investigaciones especiales que dio a conocer recientemente el caso de “La Casa Blanca” de Peña Nieto y Rivera, así como la red de prostitución del presidente del PRI DF. ¿Por qué? Por “abuso de confianza”. ¿Pero qué quiere decir esto? Quién sabe. No hubo una buena explicación.

Y entonces la cosa está extraña. MVS pone nuevas reglas para sus conductores, los cuales tienes que estar de acuerdo sin habérseles contactado previamente. En estos lineamientos, la manera en que los conductores de las tres emisiones de MVS Noticias usan su tiempo al aire se ve limitado. El director de MVS Noticias se convierte en el coordinador de la unidad de investigaciones especiales y dependerá de él que se investiga. Ah, caray! ¿Ya podemos comenzar a hablar de cierta censura?

Aristegui quiere saber que pasa. Pregunta qué onda hay aquí. Quiere que se “esclarezca” el asunto. Asimismo pone como condición la restitución de sus compañeros periodistas para continuar trabajando en ese espacio. Está es una frase que va cargada y me imaginé no llegaría bien a los directivos. Pero Aristegui no puede dejar a su equipo. No sería lo correcto. Su equipo no merecía tal trato, y por lo tanto no hay razón para soportarlo.

El domingo por la noche se anuncia el despido de Carmen Aristegui porque MVS no puede aceptar sus condiciones. No puede siquiera aceptar el hecho de que haya condiciones por parte de la comunicadora.

Y las preguntas comienzan. ¿Qué pasó con el ombudsman que fue completamente ignorado (¿para qué lo contratan entonces?)? ¿Por qué no llevaron un asunto tan insignificante de una mejor manera?

Las respuestas no tienen sentido hasta que comenzamos a pensar en que hay gato encerrado. Lo de Méxicoleaks parece una excusa. Pareciera que MVS estaba esperando a que pasara cualquier cosa para usarla de excusa y cambiar las condiciones de juego, que bien sabían Aristegui no aceptaría. ¿Hubo una orden de Los Pinos? ¿Televisa? ¿o fue MVS por si solo? Quien sabe, pero de que esto va más allá de Méxicoleaks no hay duda.

Al final, como se ha dicho, MVS sale perdiendo. Para Aristegui esto no termina, pues tiene el respaldo de reporteros y académicos, además de una gran audiencia que no querrán dejar de escuchar este periodismo de calidad.

Pierde MVS. Pierde Aristegui. Pierde el diálogo. Pierde la audiencia.

Pero tal vez, pensándolo mejor, al final solo pierda MVS.

Reviewing film, film reviewing

Film reviewing is an interesting task. It is like recommending a movie to your aunt, except film reviewers do it for many people (thousands depending on the publication). These reviewers must then have knowledge of film to make comparisons, discuss cinematic techniques, and point out homages, among others. What doesn’t change is the subjectivity of the review. Granted, I would trust a film reviewer more than any of my cousins because the professional review would tell me why it was good or bad, trying to be more objective, rather than just a, “that movie sucked.”

Reviewers write in various styles, which I believe are shaped by what type of publication they are writing for, the word limit, and the audience. Some writers can write several longs paragraphs and make as many comparisons as they wished, or it seems like it. Others say little, merely summarizing the plot. The former tend to be enjoyable pieces of writing even if you could care less about the film; the latter tends to be informative and nothing more. I prefer the longer reviews that appear on big publications, whether national or regional.

Film reviews are subjective. One writer sees one thing, another writer sees something else. Two writers see the same thing, but react differently. While a reviewer might despise the deliberate silliness of a movie like Kingsman: The Secret Service (2014), another might find himself or herself enjoying every minute of it. Critics are still part of the audience and, as such, their viewing is influenced by many factors such as whether they had a good breakfast or were able to comb their hair (if they have any) the way they wanted, or whether traffic was bad or it was raining, snowing, too much sun, too windy. Perhaps they have bias in favor or against certain filmmakers or actors. They know they can expect either something great or greatly disappointing from Woody Allen or a movie whose pretentiousness rises to astronomical levels (ahem, Interstellar) in the case of Christopher Nolan (I forgive him for his superb Batman).

But if this influences reviewers, we could just listen to our cousin’s “It was just so bad.” Well, no. Reviewers provide an analysis, some a really poor one, of various film elements. If there is anything special in the cinematography or production design, they will mention it. They will talk about whether the acting is mediocre, average, or top-notch. They will analyze the plot with its strengths and weaknesses. All this without ruining the movie for you, hopefully.

Reviewers give their opinion and no one else’s. Take what you can from them, which is an informed analysis that most likely your cousin or friend won’t do (unless of course, they are critics). Despite all that can influence a reviewer, their work is useful, enjoyable, and perhaps most importantly a possible money saver.

Just remember, a review is one perspective. When writing on Birdman, Richard Brody from The New Yorker agreed with Christopher Orr (The Atlantic) and Richard Lawson (Vanity Fair) that it asks old questions regarding ego, fame, art, relevance, and other such traits. They also agree in that Iñárritu offers the same old answers, or no answers. There’s nothing new in this regard that makes Birdman rise to the skies. While Lawson wished, and I did too, that there was something deeper—and I think there should have been something deeper—, Orr states there doesn’t seem to be much below the surface but notes, “As the Birdman voice inside Riggan’s head reminds us, sometimes viewers crave pure entertainment, not just ‘talky, pretentious, philosophical bullshit.’ ”